Atrévete

"Lo importante no es lo que hacen de nosotros, sino lo que nosotros mismos hacemos con lo que han hecho de nosotros". Sartre

viernes, 31 de enero de 2014

Vivir es nacer a cada instante

Reflexionaba esta mañana, de camino al trabajo, sobre la entrada que escribí anoche.

Pensaba en lo importante que es estar presente en la vida, ser conscientes del aquí y el ahora, y sobre todo, ser pacientes. Saber esperar el momento adecuado no es fácil, porque la tendencia es querer las cosas inmediatamente; y, sin embargo, deleitarnos en la espera de un acontecimiento que deseamos tiene algo de magia en sí mismo. Decía con anterioridad, que es el acontecimiento el que ocurre a una persona y no al revés, pero, ¿tenemos algo que ver en ello? Por supuesto, en mi opinión, nuestros íntimos pensamientos, provocan una serie de conductas y estos acarrean una serie de consecuencias que pueden resultar precipitadas, unas veces por nuestra impaciencia y otras por no haber valorado correctamente el entorno antes de lanzarnos en picado en pos de nuestro objetivo.

 En fin, os escribo todo esto, para que penséis que nuestra vida, es posible que sí tenga un propósito. Uno que tal vez, se ha construido con retazos de nuestras vivencias pasadas, nuestros deseos secretos y nuestras ilusiones. Esas metas, esos objetivos que vienen a nuestra mente, de tanto en tanto, como recordándonos que existen, se manifiestan en nuestra relación con los demás. Esta interacción provoca que a veces, nuestras acciones se pongan en marcha para conseguir nuestra meta. Si ésta no se logra, puede deberse a dos principales motivos: uno sería que el objetivo que te marcaste no es para ti. Tal vez es demasiado ambicioso, no está bien elegido y no se corresponde a tu propósito de vida; o bien, sí es para tí, pero no era el momento adecuado.

El dilema es cuándo sé cuándo debo abandonar un objetivo y cuándo debo seguir insistiendo. Bueno, mi hipótesis es que son el tiempo y el análisis de la situación los que te ayudan a descubrirlo.  A veces también, cambiar el punto de vista o hacer pequeños o grandes cambios en tu vida te ayudan a superar las frustraciones de no haber conseguido lo que querías. Adaptarse a la nueva situación, apoyándonos en amigos o personas afines suele hacer las cosas más fáciles. 

He comprobado que en muchas ocasiones, la vida nos da segundas oportunidades, en entornos diferentes y nos vuelve a poner a prueba. No soy partidaria de forzar los acontecimientos, pero tampoco de estar tan ausentes  dentro de nuestra coraza. Es importante que seamos incapaces de  ver lo que está delante de nuestras narices. Si nuestro objetivo sigue rondando nuestra cabeza, no está descartado y somos valientes, ¿por qué no intentarlo de nuevo? Aprender de nuestros errores pasados es vital para nuestra evolución personal; y, no condenarnos eternamente por ellos, necesario para nuestra salud mental. Como dijo Erich Fromm, "vivir es nacer a cada instante". ¿Te atreves?


jueves, 30 de enero de 2014

¡Feliz Año Nuevo chino!

Año Nuevo chino!!!! el año del caballo de madera. 

Lo va a celebrar tanta gente, que me apetece sumarme a esa masa crítica. Comeré naranjas, arroz y algun pescadito rico. Vestiré de rojo, naranja o amarillo si hace falta...Todo lo que sea necesario para atraer la buena suerte y que la alegría se convierta en mi forma de vida. 

Voy a limpiar, sanear y purificar mi hogar, mi mente y mi cuerpo sumándome a la masa crítica que contiene esta semana. Quiero que el año del caballo me encuentre renovada y lista para acometer los retos venideros.

Recordemos que las glándulas segregan hormonas, y estas generan una emoción. Pensemos en la energía desde su esencia. Como nos decía Dane Rudhyar,  " No es que a la persona le sucede un acontecimiento, sino que al acontecimiento le sucede una persona. Un individuo se encuentra con determinados acontecimientos porque los necesita para poder llegar  a ser más plenamente lo que sólo es potencialmente"

Por tanto, debemos ver los acontecimientos como si fueran el fruto de un árbol sembrado en el tiempo, cuyas raices son el camino que nos conduce a su semilla.

Cada día, el universo nos reta de diferentes formas, ¡no te dejes intimidar! 
Haz como estos caballos y... ¡coge tu ola!